miércoles, 23 de mayo de 2012

Tras los pasos del General

Analogías de una historia que se repite.


Los años han pasado; 1946 quedó atrás en el tiempo pero no en la esencia del kirchnerismo que sigue manteniendo en alza la bandera del General. Alianzas, derechos sociales, medidas proteccionistas de mercado,  beneficios para los trabajadores y los sectores marginales, todos los ingredientes fueron bien anotados por Cristina Kirchner para continuar con la receta del éxito.

Los pasos a seguir fueron tan bien anotados por la alumna del General, que la estrategia que utilizó para acceder a la presidencia en las elecciones de 2007, parece un viejo deja vu o una regla estricta del peronismo: aliarse. Juan Domingo Perón pactó con el radical Hortensio Quijano para construir la formula triunfante  de 1946, y años más tarde, Cristina Kirchner haría lo mismo al aliarse con el radical Julio Cobos.

En su momento, Perón realizó medidas para beneficiar a los trabajadores, a los pobres y a las mujeres, para así poder contar en el futuro con el voto y el apoyo incondicional de estos sectores que antes no eran tenidos en cuenta: “Representar a aquellos que no tienen representatividad”, esa sin duda alguna es la gran consigna que perdurara como lema del peronismo.

A modo de realizar un juego de analogías, analizaremos como Cristina Kirchner, al igual que Perón, supo como adherir a sus filas a los trabajadores, a los sectores marginales y a las mujeres. 


En cuanto a los trabajadores, hay que destacar que en la primera presidencia de Perón fueron altamente beneficiados con la creación del aguinaldo, periodo de vacaciones y el pago por horas extras, entre otras medidas. En el día de hoy, Cristina ha aumentado el salario mínimo vital y móvil de los trabajadores a la suma de $2500, incrementando de esta manera su capacidad de consumo. Además, la era de los Kirchner, se ha caracterizado por su lucha contra el trabajo en negro.

Con respecto a los sectores marginales, el General en su momento implementó los planes de vivienda y ayuda social. En la actualidad, Cristina continúa otorgando dichos planes y ayudas sociales, conjuntamente con las nuevas “asignaciones universales por hijo” y los  planes “jefas y jefes de familia”, que otorga una ayuda económica a los amos y amas de casa que no tienen un empleo.

En relación a las mujeres, cabe informar que obtuvieron la posibilidad de participar en las elecciones recién en 1947. Sin duda alguna el voto femenino fue un gran avance hacia el respeto al género femenino, como así también lo fue, en 2009, la sanción de la ley 26.485 o “ley contra la violencia de género”.

La ley 26.485 contempla la violencia de género en sus diversas formas, física, sexual, simbólica y agrega la violencia económica y patrimonial, y psicológica. Y no sólo cuando ocurre en el ámbito intrafamiliar: también en los organismos públicos, los partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil, y en los servicios de obstetricia, a través de un trato deshumanizado o por un abuso de medicalización en el marco de un parto, por ejemplo. También incluye la que atente contra la libertad reproductiva, que vulnere el derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente el número de embarazos o el intervalo entre nacimientos.

Cristina ha aprendido la receta del éxito. Receta que le sirvió para ganar las elecciones del 2007 con más del 40% de los votos, y conseguir la reelección en 2011 con la increíble cifra del 54%, consiguiendo de esta forma el apoyo de más de la mitad del país. Sin duda alguna, ante este logro, el General estaría orgulloso. 


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